Dulces Curiosidades Culinarias

El auge y prestigio de los grandes cocineros no es monopolio de los tiempos actuales; algunas de los inventos y de  las especialidades culinarias de las que disfrutamos en la actualidad fueron descubiertas en el siglo XIX, suponiendo toda una revolución en su momento y haciendo famosos a sus descubridores y a los restaurantes en los que trabajaban.

Al rico helado….!!!

Aunque el helado ya se había inventado siglo atrás fue gracias a la americana Nancy Johnson y su invento de la heladora eléctrica que este goloso dulce se pudo disfrutar – y vender – de manera masiva. En una época en que las mujeres no eran tomadas en serio como inventoras, durante mucho tiempo Nancy no fue considerada como la verdadera inventora de la heladora y que hubiese vendido los derechos de su patente a William Young no ayudó a su reconocimiento, aunque Young respetó a la inventora comercializando el invento como Johnson Patent Ice Cream Freezer.

Pronto Jacob Fussell vio en los helados un gran negocio y en 1851 con su empresa sita en Baltimore, se consolidó como mayorista de la industria heladera. Al mismo tiempo otros empresarios como el italo-suizo Carlo Gatti supieron sacarle provecho a la nueva moda de tomar helados y abrió la primera heladería de la que se tiene conocimiento como establecimiento comercial de la venta de helados en Charing Cross. Gatti vendía porciones de helado, cuyo recipiente era una cocha,  a 1 penique.

Italo Marcioni estuvo en el centro de la controversia ya que muchos lo consideran el inventor de los conos de barquillo como recipiente para los helados. Marcioni era un comerciante que vendía helados en un carrito por las calles de Nueva York, y vio en el cono el recipiente ideal y además higiénico para vender sus helados. Aunque es cierto que los barquillos ya se habían utilizado con anterioridad – podéis constatarlo en las indicaciones  para moldes de helados de la británica Agnes Marshall –  fue él quién registró la patente de la forma en 1896.

Pero nada sería lo mismo sin el afro-americano Augustus Jackson, un ex-chef de la Casa Blanca, que se mudó a Filadelfia para poner en marcha su negocio de producción de helados. Fue gracias a él que experimentó para crear las combinaciones de sabor más deliciosas, que los helados tuvieron múltiples sabores. Aunque Jackson endulzó la vida de muchos americanos con sus recetas nunca registró patentes.

Bocados muy dulces: Profiteroles y Bavarois

Aunque muchos suponen que los Profiteroles son un plato belga, fue al genial cocinero francés Antoine Carême, quien basándose en una receta para la masa, posiblemente del siglo XVI. Como el sabor de esta pasta, denominada choux es neutra da el suficiente juego como para que se pueda rellenar de ingredientes dulces o salados. Los más populares son los dulces rellenos de crema pastelera, chocolate, nata o dulce de leche y que tienen gran éxito como french pastry o pastelitos. Habitualmente van recubiertos no completamente de chocolate o glasa.

Aunque el Bavaroise fue popularizado por Carême, son muchos los países que se atribuyen la invención de este original postre que combina crema, gelatina y frutas y que se presenta con forma característica proporcionada por un original molde. Parece que es originario de Suecia pero su presentación en sociedad se hizo en un banquete ofrecido por Carême, parece ser que como homenaje a un ilustre visitante bávaro. Desde ese momento fue introducido en el repertorio del chef, considerándose a este como el creador de la receta que ha llegado a nuestros días.

Viejos ingredientes, nuevos sabores: Crepes Suzette y Melocotón Melba

Estas dos delicias se las debemos al que está considerado el padre de la alta cocina mundial, el francés Auguste Escoffier. Seguidor de las técnicas de Carême, vio al igual que este el gusto por el refinamiento y el lujo , así como la búsqueda por descubrir nuevos sabores de la sociedad del siglo XIX y se dedicó a mezclar ingredientes y a elaborar recetas tan espectaculares en su sabor y textura como en su presentación.

Las Crepes Suzette, cuya autoría también defiende uno de sus camareros, Charpentier, nació fruto de un error. Tratando de preparar un postre exquisito para el Príncipe de Gales, al camarero se le ocurrió cocinar una receta de su madre de crepes con salsa de frutas; como le pareció muy simple comenzó a mezclar licores con la salsa pero uno de los licores se derramó sobre la sartén proporcionándole a la salsa un sabor único y nuevo. Sobre el porqué de Suzette hay tantas teorías como recetas para una deliciosa crepe.

El Melocotón Melba fue creado en 1892 por Escoffier en honor a la soprano australiana Nellie Melba. Aunque en la actualidad hay multitud de variaciones de este postre, la receta original consistía en unos pasos tan simples como delicioso el final: después de deshuesar un melocotón, se partía por la mitad y se hervía durante 2 minutos. Mientras se preparaba un fino puré de frambuesas con azúcar. Finalmente se colocaban en un plato los melocotones con dos bolas de helado de vainilla, una sobre cada una de las mitades ,y se regaban con el puré de frambuesas.

Tradición Victoriana: el Victorian Sandwich y el Victorian Pudding

El Victorian Sandwich es una estupenda y fácil receta victoriana también conocidoa como Victorian Sponge Cake. Originariamente, este esponjoso bizcocho, cuyo nombre homenajea a la Reina Victoria, se hacía en un molde cuadrado – no redondo como en la actualidad – y se cortaba en dos mitades rellenándose sólo con mermelada, normalmente de fresa; finalmente se espolvoreaba con azúcar glass.

Se cortaba en finas rebanadas y se servía habitualmente en la nursery, ya que era un bizcocho muy adecuado para los niños, porque era delicioso y ligero, muy diferente de los postres más pesados con rellenos de cremas y fruta que se servían como colofón a la comida o como acompañamiento del té.

Aunque el Victorian Pudding data de antes de la época victoriana, se asocia a esta y más concretamente a la Navidad, ya que fue el príncipe Alberto, marido de Victoria quien lo introdujo en la mesa navideña, consolidándose desde ese momento como una tradición. Es un plato fuerte con ciruelas,  leche, frutos secos, especias, jarabe de melaza y jerez o brandy, que se prepara con anterioridad para que todos los ingredientes se mezclaran bien. En la mezcla participaba toda la familia, ya que era tradición pedir un deseo mientras se revolvía y mezclaba el pudding. Se cocinaba al baño María y después se mantenía cubierto con un paño en un lugar seco y frío. Muchas veces se escondían monedas en su interior y aquel que la encontrara sería afortunado el resto del año.

Y después de este pequeño viaje por algunas de las curiosidades culinarias del siglo XIX sólo nos queda ponernos manos a la obra y comenzar a cocinar estos deliciosos platos.

Si queréis encontrar las recetas lo más fieles posibles a las originales os recomiendo una de mis webs favoritas: http://www.historicfood.com. Este site hace un recorrido por las recetas que marcaron una época en las diferentes etapas de la historia intentando ser lo más fiel posible a los originales; pero además aporta mucha información sobre las formas de elaboración, apuntes históricos, utensilios de cocina y todo ello acompañado de unas preciosas imágenes. Una página altamente recomendable para aumentar información sobre el tema o simplemente para pasar un rato agradable.

Emily Dickinson


Desde la edición, en 1890 de su primer volumen de poemas, la poetisa americana Emily Dickinson obtuvo el inmediato reconocimiento de la crítica literaria y los lectores, pero se puede decir sin temor a equivocarse que ni su obra ni su propia vida provocó tanta fascinación en vida como la que ha suscitado a lo largo de los siglos XX y XIX.

La profundidad y modernidad de su mensaje y la técnica empleada para transmitirlo, reflejo del propio universo totalmente libre de la escritora no sometido a ningún canon poético, han cautivado a todos aquellos que se han acercado a descubrir la poesía de esta norteamericana de vida breve pero literariamente intensa.


Emily Dickinson nació en Massachusetts en 1886 y creció en una influyente y religiosa familia dedicada al mundo académico, la política y la abogacía por lo que Emily, una niña feliz, con una inteligencia destacada y una imaginación desbocada, se sintió inclinada desde muy joven a seguir la estela familiar.

Pero pronto descubrió que ser mujer en un mundo de hombres no iba a ser tarea fácil y la decepción de ver como su propia familia frenaba su inquietudes por el mero hecho de ser mujer hizo que se replanteara la visión que hasta entonces tenía de la sociedad.

Es cosa tan pequeña nuestro llanto;
son tan pequeña cosa los suspiros…

Sin embargo, por cosas tan pequeñas
vosotros y nosotras nos morimos.

Su encuentro con las materias literarias y científicas tuvo lugar en la Academia de Amherst, donde fue una de las primeras alumnas inscritas en una institución que tuvo las puertas cerradas a las mujeres hasta 1838. Allí adquirió una sólida educación cultural, mucho más amplia que la mayoría de las chicas de su tiempo.

Después vino su primera salida del hogar familiar para acudir al internado de señoritas Mary Lyon de Mount Holyoke, a donde acudió no sólo para completar su educación sino para instruirla dentro de la religión protestante y hacer de ella una de las muchas misioneras que serían encargadas de la difusión de sus creencias por todo el país. Pero, a pesar de ser una estudiante brillante, no se sintió en ningún momento atraída por la religión y se confesó profundamente distante de todo lo que tuviera que ver con las severas y puritanas prácticas religiosas de su comunidad.

Su salida del internado, donde fue considerada una no convertida se produjo a causa de su enfermedad que la recluyó en el hogar familiar, reclusión de la que ya no saldría, por voluntad propia, excepto en muy pocas ocasiones hasta el día de su muerte.

Emily le llamó su blanca elección y entre los muros del viejo caserón familiar, siempre vestida totalmente de blanco, creo su propio universo personal y literario, donde sólo aquellos que ella confirmaba que estaban a la altura tenían cabida y donde algunos de los versos más hermosos escritos vieron la luz.

 

Para fugarnos de la tierra
un libro es el mejor bajel;
y se viaja mejor en el poema
que en el más brioso y rápido corcel

Aun el más pobre puede hacerlo,
nada por ello ha de pagar:
el alma en el transporte de su sueño
se nutre sólo de silencio y paz.

Pocas cosas sabemos de la vida de Emily Dickinson a partir de su decisión de rebelarse contra el mundo y apartarse de él, por lo que su figura ha estado siempre rodeada de cierto halo de misterio, sólo desvelado parcialmente por el estudio de sus poemas y de su extensísima correspondencia.

Sus mayores confidentes fueron su cuñada, a la que adoraba, su hermana Lavinnia, Vinnie, que sentía auténtica devoción por Emily – de hecho, fue ella la encargada de guardar, conservar y posteriormente publicar toda su obra – su maestro B.F. Newton, el reverendo Charles Wadsworth, el escritor Samuel Bowles y el juez Otis P. Lord, entre algunos de los pocos elegidos. Un micromundo ante el cual Emily abría su corazón y mostraba en su correspondencia la temática tantas veces visible en sus 1775 poemas: la naturaleza, el amor la muerte y la soledad.

 

En mi flor me he escondido
para que, si en el pecho me llevases,
sin sospecharlo tú también allí estuviera…
Y sabrán lo demás sólo los ángeles.

En mi flor me he escondido
para que, al deslizarme de tu vaso,
tú, sin saberlo, sientas
casi la soledad que te he dejado.

En la vida de Emily tenemos constancia de dos grandes amores que marcaron vida y su poesía. El primero de ellos fue el que sintió por su primer profesor Benjamin Newton. Newton convivió con los Dickinson alrededor de dos años, después de los cuales fue despedido por el patriarca de la familia al ver la fascinación que el joven había despertado en su hija. Además la lectura que el profesor le proporcionaba a Emily no era del agrado de la severa y puritana mentalidad de Edward Dickinson.

Su marcha supuso una gran tristeza para la escritora, que ya desde tiempo atrás había compartido con su cuñada y mejor amiga Susan los sentimientos que Newton suscitaba en ella. Aunque nunca sabremos si entre ambos existió algo más que la relación profesor-alumna si tenemos constancia, a través de la correspondencia de Emily con sus amigos y confidentes, de que el joven siguió en contacto con ella hasta el día de su muerte, sumiendo a Emily en una tristeza que hizo su carácter aún más retraído.

Que yo siempre amé
yo te traigo la prueba
que hasta que amé
yo nunca viví -bastante-

que yo amaré siempre
te lo discutiré
que amor es vida
y vida inmortalidad

esto -si lo dudas- querido,
entonces yo no tengo
nada que mostrar
salvo el calvario

Su segundo amor fue el Reverendo Charles Wadsworth, al que conoció en  Filadelfia, en una de sus pocas salidas de casa. La atracción entre ambos fue mutua desde el primer momento, aunque el amor entre ambos era imposible ya que él estaba casado. Sabemos que se vieron en alguna ocasión más y que mantuvieron correspondencia hasta la muerte de Charles. La muerte de su amado fue el detonante para que ya la de por sí reclusión de Emily se convirtiera en un encierro total, negándose no sólo a salir de casa sino de su habitación.

Su cuarto, sus poemas y sus cartas se convirtieron en el único mundo de Emily. Y así, contemplando el mundo solamente desde su ventana, permaneció la poetisa hasta el momento de su temprana muerte con 55 años.

Podría estar más sola sin mi soledad,
tan habituada estoy a mi destino,
tal vez la otra paz,
podría interrumpir la oscuridad
y llenar el pequeño cuarto,
demasiado exiguo en su medida
para contener el sacramento de él,

no estoy habituada a la esperanza,
podría entrometerse en su dulce ostentación,
violar el lugar ordenado para el sufrimiento,

sería más fácil fallecer con la tierra a la vista,
que conquistar mi azul península,
perecer de deleite.

Pocos y de manera muy puntal fueron los poemas publicados en vida por la poetisa, ya que ella se negó siempre a que vieran la luz más allá de sus círculo más íntimo, que siempre respeto sus deseos. Thomas Higginson y Helen Hunt Jackson fueron dos de los afortunados a quien Emily confió sus poemas; ninguno de ellos pudo convencerla para publicar, y lo que es más importante, aunque ambos sugirieron cambios en la técnica para acomodar su poesía a las rimas tradicionales y clásicas, Emily no se dejó tentar y sin dudar ni un ápice de su poesía no hay constancia de que cambiara ni un sólo verso.

A su muerte y gracias a Vinnie se descubrieron en la habitación de Emily 40 volúmenes llenos de poemas. Pero además de los poemas contenidos en estos volúmenes, su poemario se completa con todos aquellos poemas incluidos en su extensa correspondencia.

El no contar con la ayuda de la autora y el tener que recopilar todos los poemas enviados en las cartas  provocó diferentes clasificaciones y agrupaciones en diferentes antologías poéticas, unas veces agrupando los poemas por temática y otras, quizás la tarea más difícil, por orden cronológico de la escritura.

La personalidad de Emily y su entorno, así como aquellas razones que llevaron  aquella niña inteligente y vivaz a encerrarse en su cuarto y negarse a publicar trato de entenderla a través de sus cartas, que son el único testimonio que tenemos en primera persona de una de las poetisas más grandes y originales de la historia de la literatura.

 

Morir no duele mucho:
nos duele más la vida.
Pero el morir es cosa diferente,
tras la puerta escondida:

la costumbre del sur, cuando los

pájaros
antes que el hielo venga,
van a un clima mejor. Nosotros somos
pájaros que se quedan:

los temblorosos junto al umbral campesino,
que la migaja buscan,

brindada avaramente, hasta que ya la nieve
piadosa hacia el hogar nos empuja las plumas.

 

 

 

En este enlace puedes encontrat toda la obra de Emily Dickinson en inglés – esta página incluye una biografía y 1775 poemas de la poetisa americana.

http://www.americanpoems.com/poets/emilydickinson

En mi blog http://casitadepapel.wordpress.com , encontrarás una preciosa paper doll de Emily Dickinson realizada por  Lisa Perrin

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Imágenes 1, 3, 6, 8: colección del Emily Dickinson Museum

http://www.emilydickinsonmuseum.org

Imagen 2: Fragmento de Dante y Beatrice de Waterhouse

Imagen 4: Mujer Leyendo, Claude Monet

Imagen 7: Ilustraciones de Isabelle Arsenault para una recopilación de poemas de Emily Dickinson titulada My Letter To The World

Imagen 8: Ilustración de Sonya para un fragmento de un poema de Emily Dickinson

http://www.flickr.com/photos/sonya/868393480

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Phineas Taylor Barnum

Si hay un personaje victoriano que en su día generó polémica y controversia entre la sociedad victoriana a ambos lados del Atlántico, ese fue Phineas Taylor Barnum.

Para unos era un auténtico showman, para otros un generador de ilusiones, un astuto hombre de negocios para muchos, un simple ladrón y estafador, un maestro del engaño para la mayoría pero es innegable que los espectáculos creados por este mago del show business no dejaron a nadie indiferente en su época, y nunca sabremos si las leyendas, que todavía se cuentan sobre Barnum, tienen algo de real o son pura fantasía.

Su frase, al parecer nunca dicha por él, de «cada segundo nace un tonto», podría definir muy bien su manera de pensar, de actuar y…de enriquecerse.

Personalmente creo que su figura estaría más cerca de la del pícaro de la literatura del Siglo de Oro que de ninguna otra definición, porque realmente Barnum era un experto en buscarse la vida y ganar dinero con el menor esfuerzo posible y mostraba sólo lo que los demás querían ver, inventaba personajes increíbles, historias fantásticas y shows deslumbrantes que le daban al público victoriano lo que pedía: morbo, fantasía, exotismo, un toque de escándalo y mucho espectáculo. Además fue un maestro indiscutible de uso del marketing como forma de reclamo para atraer a la gente a sus circos.

Nacido en Connectica en 1810, Phineas Taylor Barnum heredó su amor por el negocio artístico de su abuelo, un bromista declarado famoso en su comunidad por llevar sus bromas hasta las últimas consecuencias.

El propio Barnum declararía que la forma de actuar de su abuelo fueron su gran inspiración para fundar y llevar adelante su negocio. Y esa oportunidad para desarrollar ese carácter especulativo se concreto a raíz de la muerte de su padre. Barnum se vio abocado a sacar adelante a su familia y el mundo de la granja, que constituía el negocio familiar no eran de su agrado ya que según sus propias palabras el duro trabajo del granjero chocaba de pleno con su tendencia a la vagancia.

Así que el joven Phineas se dispuso a buscar maneras de ganar dinero fácil y qué mejor que especular con la lotería y embaucar a unos cuantos incautos. Con el dinero ganado montó una tienda con la ayuda de su singular abuelo, pero pronto este negocio se quedaría pequeño para las ambiciones de Barnum.

Poco después de casarse, la familia se mudó a Nueva York en busca de fortuna y después de abrir un ultramarinos, la oportunidad de negocio que había estado buscando apareció ante él con el nombre de Joice Heth.

Joice Heth era una mujer afro-americana que supuestamente tenía 161 años, pero  que además ¡era la abuela de George Washington! Increíblemente la gente pagaba por ver a la señora Heth, así que Barnum decidió que había encontrado lo que había estado buscando toda su vida: una forma de enriquecerse fácil, barata y sin tener que desempeñar un «trabajo».

A partir de ahí nuestro hábil embaucador buscó la manera de conseguir explotar al máximo la idea del engaño y la ilusión: lo importante era vender un producto del modo más sensacionalista posible, para ello había que encontrar al público adecuado y una ubicación acertada y la encontró en el Scudder’s American Museum de Broadway al que él rebautizó como Barnum Museum.

Pronto el Museo Barnum se convirtió en un lugar de referencia para todo aquel que quisiera ver un espectáculo «diferente»: mujeres barbudas, pulgas y perros domesticados, siameses, albinos, personas increíblemente obesas, ventrílocuos, afro-americanos interpretando danzas de guerra, dioramas, espectáculos de pájaros, criaturas acuáticas e ¡incluso sirenas! Todo aquello que uno pudiera imaginar podía ser visto en el Museo «a 25 centavos la entrada para los adultos y los niños a mitad de precio».

Claro que nada era real, todo eran trucos visuales, animales disfrazados y personas maquilladas. En el mundo Barnum lo real no era lo importante, sino lo que el público quería ver y escuchar. La inversión inicial del empresario, hipotecando todos sus bienes fue recuperada en apenas un año.

De todas las atracciones ninguna gustaba tanto como la del General Tom Thumbs, un hombrecillo de 64 cm de altura y unos 8 kilos de peso. Con la contratación de Charles Stratton, Barnum ganó millones de dólares. El pequeño general recorrió no sólo Estados Unidos sino Europa deleitando a la sociedad victoriana de medio mundo, reyes y aristócratas incluidos, con sus actuaciones, bailes y canciones.

Sin dejar de lado sus fraudes y engaños, Barnum intentó también convertirse en un empresario serio y lo hizo introduciéndose en el mundo de la música presentando a la sociedad americana al «Ruiseñor Sueco» Jenny Lind, una magnífica cantante que triunfaba en Europa y a la que contrató en exclusiva para América por una cantidad impensable para aquella época.

Pero el dinero fácil se va con la misma facilidad que llega y a pesar de haber ganado cantidades ingentes de dinero, Barnum se arruinó varias veces a causa del fuego. Hasta cinco veces el fuego le trajo la ruina, pero de cada una de ellas se recuperó.

Su última genialidad fue trasladar su museo a un espectáculo viviente e itinerante como era el circo. De nuevo sus ideas de marketing tuvieron mucho que ver con el éxito de su nueva empresa «El espectáculo más grande sobre la Tierra», como lo denominó este peculiar empresario, se convirtió con ayuda de su socio James A. Bailey, en algo novedoso y extravagante: un circo de tres pistas, con las atracciones más fabulosas y arriesgadas, los animales más exóticos, los personajes más increíbles…

La publicidad de sus carteles, sus desfiles y el transporte del circo en tren – era la primera vez que el circo viajaba en tren, lo que se convirtió por sí mismo en una atracción – atrajeron al público más variopinto de ambos lados del océano.

En 1871 la salud de Phineas Barnum comenzó flaquear, pero su sentido del humor seguía intacto: su última broma consistió en darle permiso al Evening Sun para publicar su esquela, así podría leerla antes de morir. El 7 de Abril de ese mismo año Phineas Barnum falleció, pero no todas aquellas leyendas sobre su persona y negocios que han sobrevivido hasta nuestros días.

Además sus teorías sobre negocios y marketing han continuado vigentes a lo largo de los años. Por ejemplo me viene a la cabeza el ejemplo de R. Hearst cuya máxima «no dejes que la realidad estropee una buena historia» o el «yo construyo noticias» dio lugar a un modo de periodismo sensacionalista y amarillo que sigue presente en muchas publicaciones y en las televisiones de medio mundo en pleno siglo XXI, donde el afán de espectáculo, escándalo y morbo parece estar  por encima de la objectividad y la seriedad. Quizás sea lo que reclama la sociedad, triste…

Tradiciones y Simbología del día de San Patricio

Este post está dedicado a mi querido amigo Denis y a su tierra

El 17 de Marzo muchas ciudades del mundo anglosajón se visten de verde para celebrar la festividad de San Patricio, patrón de Irlanda y desde La Casa Victoriana me gustaría  recordar algunos de los símbolos y tradiciones de esta preciosa isla, y vestir de verde el blog como homenaje a Irlanda y a todos los irlandeses donde quiera que vivan.

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Shamrocks

Los shamrocks o tréboles son una parte importante de la simbología unida a San Patricio. Cuenta la leyenda que San Patricio, para convertir al catolicismo a los paganos politeístas celtas, cogió uno de los tréboles que abundaban en la isla y señalando las tres hojas de la planta les explico el misterio de la Santísima Trinidad: una planta con tres hojas que la completan, igual que la Trinidad, un solo Dios con tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Pero ya los antiguos druidas celtas consideraban al trébol una planta sagrada por su triada de hojas, ya que para ellos el 3 era un número místico.

Durante el siglo XIX, en la rebelión de los irlandeses contra los ingleses, el trébol se convirtió en una seña de identidad del orgullo irlandés y adquirió un fuerte significado político y social hasta el punto de que «wearing o’the green» se convirtió en un hecho castigado por la ley.

Hoy en día tanto el uso del color verde como el uso de tréboles en esta festividad no sólo forman de la reivindicación de la identidad irlandesa sino que es una forma de homenaje a la Isla Esmeralda .

The Lucky Leprechauns

Los duendes son pequeños seres de no más de tres pies de alto, de carácter reservado, hosco y solitario, que son unos de los símbolos irlandeses por excelencia. Zapateros de profesión, van siempre vestidos de verde con un llamativo sombrero y con dos monedas de oro fuertemente agarradas en sus manos. En una mano llevan una moneda mágica que aunque se gaste siempre vuelve a aparecer en la palma de la mano, la otra moneda se convierte en cenizas al ser gastada.

La elección de los duendes como símbolo irlandés es que ellos eran considerados como los guardianes de los tesoros de las Hadas. Los Leprechauns esconden una gran olla llena de oro al final del arco iris, cambiándola de arco iris constantemente para evitar que sea descubierta.

La tradición dice que si se ve a uno de estos duendes verdes no hay que perderlos de vista pues así encontraremos el tesoro al final del arco iris.

Wearing of the Green

Vestir de verde es una tradición que representa que una persona tiene antepasados irlandeses, o simplemente se hace como un homenaje a Irlanda y a su cultura.

Festivals and Parades

La festividad de San Patricio se celebra con espectaculares desfiles y festivales donde el color verde invade ciudades como Nueva York o Chicago, homenajeando la sangre irlandesa que corre por las venas de muchos americanos. El primer desfile se celebró en 1776 en Nueva York, y todavía sigue siendo hoy el desfile más espectacular de esta celebración.

Curiosamente no fue hasta 1995 que se celebró el primer desfile en Dublín, y realmente el motivo de este festival dublinés fue atraer el turismo a la ciudad.

Irish Fare

La comida tradicional irlandesa reúne en torno a la mesa a las familias que han acudido por la mañana a la tradicional Misa de San Patricio y que, después de la comida, se reúnen en torno al televisor para disfrutar los desfiles de San Patricio a través de la televisión. El menú consiste en repollo, guisado de carne irlandés, patatas con chalotas y unos deliciosos bollos llamados scones. Todo se acompaña de cerveza «verde» irlandesa.

Erin Go Bragh

Este dicho se escucha durante todo el día de San Patricio y significa Ireland Forever.

St. Patrick was a gentleman
Who through strategy and stealth
Drove all the snakes from Ireland,
Here’s a toasting to his health;
But not too many toastings
Lest you lose yourself and then
Forget the good St. Patrick
And see all those snakes again!

8 de Marzo: Día de la Mujer Trabajadora

Hoy 8 de Marzo se celebra el Día de la Mujer Trabajadora; aunque esta conmemoración se celebró oficialmente por primera vez en 1911 como acto de reivindicación del derecho al voto, al trabajo y a la no discriminación laboral, lel día y la fecha fueron elegidos como recordatorio del 8 de marzo de 1908. En esta fecha 146 trabajadoras de la ciudad de Nueva York, pertenecientes a la fábrica textil Cotton murieron calcinadas a causa de las bombas incediarias que les arrojaron para tratar de desalojarlas de la fábrica, en la que se habían encerrado para protestar por sus bajos salarios y sus precarias condiciones de trabajo.

Un siglo después la situación de la mujer trabajadora, sobre todo en el mundo occidental, ha mejorado, no sin el esfuerzo de otras mujeres pioneras en la lucha a favor de la equiparación laboral y salarial; pero todavía queda mucho por hacer.

Las últimas cifras que ha hecho públicas Ayuda en Acción no son demasiado optimistas respecto al avance de la situación de la mujer en el ámbito laboral: seis de cada diez cuidadores no remunerados en el mundo son mujeres, el 40% de los no-asalariados son mujeres y lamentablemente esta proporción no ha variado positivamente en la última década.

Por otra parte la misma organización nos recuerda como sólo el 18% de la parlamentarias a nivel mundial son mujeres, lo que revela su escaso poder político en la toma de decisiones.

Además las mujeres siguen siendo el colectivo trabajador al que más le afectará la crisis, ya que refleja una tasa de paro más alta y la temporalidad de sus contratos y el trabajo a tiempo parcial le depararán en el futuro unas pensiones ínfimas.

Todo ello se agrava en los países del sur, donde la explotación laboral y física de la mujer alcanza cuotas que deberían avergonzar a los responsables políticos a nivel mundial, rozando niveles de esclavismo.

Por todo ello, y aunque hacerlo un solo día no es suficiente, parémonos un rato a reflexionar sobre si realmente estamos haciendo las cosas bien y sobre si nuestra sociedad está avanzando por los parámetros más adecuados de la equidad social y laboral de todos sus miembros.

Desde La Casa Victoriana queremos rendir nuestro homenaje a todas aquellas mujeres  victorianas pioneras – y sufridoras – del duro trabajo en las fábricas , en las casas y en las calles de la Inglaterra del siglo XIX, que lucharon por muchos de los derechos laborales que disfrutamos las mujeres trabajadoras del siglo XXI.

Cartas de Amor según el Professor Thomas E Hill

Un San Valentín Victoriano

El 14 de Febrero se celebra la festividad de San Valentín, un día en que los enamorados se intercambian regalos como muestra de su amor. Esta celebración era tradicional en los países nórdicos y a lo largo del siglo XX fue implantándose en la mayor parte de los países, sobre todo gracias a importantes técnicas de marketing que nos recuerdan constantemente «la necesidad» de comprar un regalo para conmemorar el día.

valentine card

El origen de la explosión popular de la conmemoración de este día debemos atribuírsela, en gran parte a una mujer Esther Howland, que publicó masivamente en la segunda mitad del siglo XIX tarjetas postales con imágenes de cupidos y bellas ilustraciones relacionadas con el enamoramiento conocidas como valentines. Estas postales ilustradas fueron acogidas con enorme éxito por parte de una sociedad victoriana a la que le encantaba el envio de cards para conmemorar cualquier situación especial. La elección de la postal, habitualmente acompañada de un mensaje era crucial para afianzar una relación, e imperdonable no enviarla, por lo que los enamorados esperaban este día con impaciencia para recibir este regalo elegido por su pareja.

don't doubt

A menudo, en las ilustraciones aparecían diferentes tipos de flores, que dependiendo del tipo, significaban una u otra cosa. Recordad que el lenguaje de las flores era muy importante para los victorianos, y una mala elección en las flores que se enviaban en un ramo podían suponer un completo desastre para una relación.

Celebremos o no este día, la herencia que nos han dejado los victorianos con estas preciosas ilustraciones es digna de admirar.

El Profesor Thomas E Hill fue una respetada figura que intentó definir las normas de comportamiento formales que toda dama y caballero victorianos debían seguir para actuar con propiedad en cada momento. A través de sus obras, manuales de cabecera para la alta sociedad – sobre todo para las damas – definió el estilo de toda una generación en la manera de hablar, actuar y el relacionarse de acuerdo a estrictas normas sociales que dominaban lo que se podía definir como «políticamente correcto» en la segunda mitad del siglo XIX.

En sus obras Morals & Manners Illustrated y Manual of Social and Business Forms explicaba claramente lo que se debía y no se debía hacer en los diferentes escenarios sociales. Una recopilación de estas obras ha sido editada de nuevo en un pequeño libro titulado The Essential Handbook of Victorian Etiquette, publicado por la editorial Bluewood Book, de entretenidísima lectura que, además darnos una exacta descripción del comportamiento social victoriano de las clases altas, nos hace sonreir cuando comparamos como han cambiado los tiempos y que distintas eran las cosas hace poco más de un siglo.

Alfred Stevens - The Letter
The Letter. Alfred Stevens.

Además esta edición está bella y profusamente ilustrada por los inconfundibles dibujos de Charles Dana Gibson. Está editada en inglés (no me consta que haya sido publicado en español) y es muy recomendable para todos aquellos que os interese esta época.

Para «celebrar» el día de San Valentín, he elegido, dentro del capítulo de «correspondencia» algunos fragmentos dedicados a las Cartas de Amor y como ilustraciones algunas de las bonitas cards que los victorianos enviaban para conmemorar esta fecha. Así veía el Professor Hill «lo correcto» en la correspondencia amorosa:

«La carta de amor es el preludio al matrimonio – un estado en el que, si el marido y la esposa están hechos el uno para el otro, es la más natural, y serenamente feliz; un estado, sin embargo, en el cual ninguno debería entrar, hasta  que ambos hayan madurado física y psíquicamente.

Muchas vidas se han arruinado por un matrimonio ciego, impulsivo, siendo simplemente el resultado de una joven pasión. Como una ley fisiológica, el hombre debería tener al menos 25 años, y la mujer 23, antes de la boda.
De todas las cartas, la carta amorosa debería prepararse con sumo cuidado, ya que serán leídas y releídas una y otra vez y que se conservarán durante más tiempo.

Reading the Letter by Thomas Kennington
Reading the letter. Thomas Kennington.


Las cartas de amor deberían ser escritas con extremo cuidado para ser lo más perfectas posibles. Una mala sintaxis, o una incorrecta ortografía, pueden estropear las expectativas e imagen que quiere dar el escritor, haciéndole, incluso, quedar en ridículo.
Por lo general, una carta amorosa debería ser escrita con mucha cautela. Las damas, especialmente, deberían tener mucho con cuidado con mantener su dignidad cuando las escriben, ya que es probable que, a medida que pase el tiempo, los sentimientos puedan cambiar y esas cartas se conviertan en algo que van a lamentar durante muchos años.

Si se escribe con juicio y suma precaución, un amor no correspondido no podrá dañar la reputación de la dama. Por lo general y, salvo casos excepcionales, la correspondencia debería comenzar sólo con el consentimiento y la aprobación de los padres.

Ninguna mujer que se considere una señora, será culpable de hacer la públicos los sentimientos que le son expresados en una carta. Pero ningún hombre, que sea un caballero, se jactará de sus conquistas de amor, entre compañeros o revelará a otros la correspondencia entre él y una señora.

Auguste Toulmouche 'The Love Letter' 1883
The LOve Letter. Auguste Toulmouche.


Si un compromiso se rompe de mutuo acuerdo, todas las cartas deberían ser devueltas a la otra persona. Conservarlas se consideraría de mal gusto, ya que las circunstancias en las que fueron escritas ya no son las mismas en el presente. Lo mejor para ambas partes es borrar los recuerdos del pasado, devolviendo al amante los recuerdos de un amor que ya está muerto.

Si un caballero ha quedado impresionado por una dama a primera vista y no hay posibilidad alguna de que alguien le presente a la dama en un periodo de tiempo cercano, debe ser valiente y después de haber averiguado su nombre, escribirle inmediatamente tratando de conseguir una entrevista o una visita a casa de la dama. La forma y palabras con que aborde la cuestión en la carta serán la primera impresión que la dama tendrá de su admirador. Evidentemente es posible que el caballero sea rechazado, o no…»

¡Felíz Día de San Valentín (victoriano)!


Ilustradores: George Du Maurier

Dentro de los post dedicados a los ilustradores victorianos me gustaría que conocieráis a uno de los grandes, tan bueno en cuanto a profundidad en el mensaje que intentaba transmitir como en su depurada técnica: George Du Maurier.

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Autorretrato

A pesar de ser una figura destacada dentro del mundo de las artes y las letras victorianas, la figura de George Du Maurier no ha tenido, fuera de Gran Bretaña, el reconocimiento a nivel popular que realmente merece, ya que además de un excelente ilustrador y caricaturista, pieza clave en el éxito y desarrollo de revistas como Punch e inspiración de ilustradores como Dana Gibson, fue también un novelista que conoció el éxito con su obra.

Además fue el iniciador de una gran saga de artistas entre los que se encuentra las famosas escritoras Daphne Du Maurier, autora entre otras novelas de Rebeca y Los Pájaros, ambas llevadas al cine por el genial director británico Alfred Hitchcock, Angela Du Maurier, el actor George Du Marier y, como curiosidad, fue el abuelo de los niños que inspiraron a J. M. Barrie la inolvidable Peter Pan.

George Du Maurier nació y estudió en París y Bélgica, pero vivió la mayor parte de su vida y desarrolló su carrera artística en Inglaterra, por lo está considerado como un artista británico.

Desde muy joven sintió inclinación ante el mundo artístico, lo que fue alentado por sus padres, que también se habían dedicado al mundo del arte. Aunque curiosamente el talento de George se desarrollaba en el mundo de las siluetas y los recortables.

Sus padres le proporcionaron clases de escultura pero pronto descubrió que esta disciplina artística no era su preferida y sorpresivamente se decantó por los lápices y el dibujo – después de probar otras supuestas vocaciones como la ciencia e incluso el mundo del bel canto!

En un primer momento, Du Maurier no obtuvo el reconocimiento de su obra por parte de los editores, a pesar de ofrecer el portafolio de sus dibujos en varias editoriales y empresas relacionadas con el mundo de la ilustración.  Pero su gran oportunidad llegó cuando Once a Week y principalmente la revista satírica más famosa de la época victoriana Punch, le contrataron para reflejar en sus dibujos y sus textos ácidos las costumbres y el modo de vida de la puritana sociedad victoriana.

De hecho uno de los objetivos de Du Maurier era la crítica del movimiento artístico de los prerrafaelistas y su inclinación por mostrar sólo la belleza, una belleza casi onírica y mitológica que distaba mucho de la realidad victoriana; otro de sus objetivos era reflejar el mundo absurdo y ridículo de los nuevos ricos, sin clase ni cultura intentando integrarse en los círculos aristocráticos e imitando el modo de comportamiento de estos, así como la actitud hipócritamente paternalista de los aristócratas con estos nuevos ricos a los que aceptaban por su dinero pero despreciaban profundamente.

A raíz de su éxito, él y su mujer comenzaron a frecuentar los círculos más intelectuales de la sociedad londinense, siendo asiduos de grandes artista como Kate GreenawayWilkie Collins, Elizabeth Gaskell, Thomas Hardy o George Elliot, siendo siempre considerado una figura respetadísima y un observador escrupuloso e irónico de todas las clases sociales que formaban el entramado de la sociedad victoriana.

Según los críticos, su excepcional sarcasmo y su habilidad para reflejar en su obra las situaciones y actitudes más absurdas conferían a sus ilustraciones y textos casi una ácida perversidad, ante la cual era imposible no sonreir.

Con los años, los problemas visuales comenzaron a dificultar su trabajo como dibujante por lo que dio un giro radical a su carera, estrenándose como novelista.

Trilby (escrita en 1864) fue su novela más exitosa: esta casi-comedia costumbrista, llena de ironía sobre el mundo victoriano, muestra la vida de una joven medio irlandesa, de gran belleza, por la que todos los hombres suspiran. Gracias a Svengali, un  malvado, hipnotizador, personaje inolvidable dentro de la literatura inglesa, la muchacha triunfa como artista, pero su vida no será más fácil…

Trilby tuvo una gran acogida tanto por parte de los lectores como de la crítica en el momento de su publicación y su inspiración en el trabajo de otros escritores contemporáneos y posteriores es claramente visible; por ejemplo, los críticos ven la influencia de Du Maurier en la famosa novela de Gaston Leroux, El Fantasma de la Ópera.

A la edad de 62 años, este genial ilustrador facellía de un ataque al corazón en su casa de Londres. Su funeral demostró el cariño que no sólo le tenía su público sino sus compañeros de trabajo y todo el mundo artístico y literario londinense, acudiendo a su despedida un gran número de admiradores anónimos, toda la plantilla de Punch y los escritores y artistas más destacados de la época.

Su epitafio fue una de sus frases preferidas de su obra clave Trilby: «A Little trust that when we die / We reap our sowing. And so — good bye!»

Obra:

Illustrations

Novels

  • Peter Ibbetson
  • Trilby
  • The Martian

Poetry

Art Criticism

Juguetes Victorianos III

Esta serie de post sobre juguetes y juegos victorianos ha tratado de recopilar algunos de los juegos más populares entre los niños de la segunda mitad del siglo XIX. He dejado para el final tres de los juguetes que aún continúan siendo populares entre los niños, pero que también gozan en la actualidad de gran popularidad entre los que ya no lo somos: los libros tridimensionales, las casas de muñecas y los muñecos antiguos, ahora de colección.

Action Books

Los actions books, también conocidos como libros desplegables, o por utilizar un término más moderno, los libros tridimensionales o 3D, no son un invento actual. Los niños victorianos ya podían disfrutar libros ilustrados y desplegables que eran auténticas obras de arte. Y no sólo los denominamos obras de arte por las preciosas y trabajadísimas escenas que mostraban las ilustraciones, sino porque los autores solían ser conocidos y respetadísimos artistas de la época.

Estos libros, además de las figuras desplegables presentaban figuras móviles que se accionaban tirando de una pestaña. Alguno de estos libros tenían recortables que se introducían en pequeñas ranuras y con el efecto visual de un fondo o background creaban esa ilusión tridimensional tan espectacular.

El famoso creador de marionetas alemán Lothar Meggendorfer creó algunos de los action y pop-up books victorianos más famosos y espectaculares. Las imágenes que reproducimos son de su libro, con 6 detalladas escenas con efecto tridimensional y figuras móviles, Internationaler Circus, una auténtica obra de arte.

Entre los action books destacaban los transformation books o overlay books. Estos libros creaban la ilusión de que una sola figura podía tener diferentes vestuarios y estar en diferentes escenas, con el sencillo truco de dibujar una figura y hacer un agujero en las siguientes páginas, donde la figura inicial tenía la cabeza. De entre estos libros fueron tremendamente populares los comercializados por la desaparecida editorial Dean & Son.

Dolls

Las dolls o muñecas no sólo servían como entretenimiento para las niñas, sino que muchas madres animaban a sus hijas a jugar con ellas como un ensayo para ser buenas madres en el futuro. Además era común el que se hicieran ropas paras las muñecas lo que servía para que las niñas aprendieran costura, ya que las labores de aguja se valoraban enormemente entre la sociedad victoriana – entre las clases más humildes como medio de supervivencia, para hacer la ropa de la familia, modificarla o remendarla y entre la clase alta como simple pasatiempo propio de una «señorita bien» con labores de bordado y puntilla.

Las niñas del campo usaban mazorcas de maíz o incluso manzanas secas para sus muñecas, pero en las ciudades las muñecas eran un objeto bastante costoso. Habitualmente los cuerpos eran de madera y tenían uniones en las articulaciones para poder moverlas. Las cabezas estaban hechas de madera, papel-maché, porcelana o cera, siendo estas últimas las más caras. Los ojos eran de cristal y el pelo estaba hecho de pelo natural.

Estas muñecas representaban figuras adultas con preciosos y trabajados vestidos. No fue hasta finales del siglo XIX cuando aparecieron las primeras figuras de bebés.

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Paper Dolls

Algunas de estas muñecas eran más simples en su creación, pero no por ellos menos entretenidas para las niñas; hechas en papel o cartón fino, las paper dolls o muñecas recortables proporcionaban momentos de diversion recortando a las muñecas y vistiéndolas con sus vestidos. Habitualmente los vestidos o outfits eran trabajadas reproducciones de los vestidos de la época y han llegado a nuestros días como auténticas piezas de coleccionismo.

Para saber más de la historia de las paper dolls visita mi blog Mi Casita de Papel sobre recortables: Historia de las muñecas de papel

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Dollhouses

Las Dollhouses o casa de muñecas eran uno de los juguetes más divertidos para las niñas de la época victoriana, pero también figuraban entre los más caros. Algunos padres de clase alta mandaban construir casa de muñecas para sus hijas que eran «gemelas» de sus propias casas. Las casa estaban llenas de muebles y objetos decorativos en miniatura. Algunas de esas casas han sido consideradas como objetos de museo, por ser un fiel reflejo de  la arquitectura y decoración interior de las casas y tiendas victorianas. Igual que las de la actualidad las casas se podían abrir y cerrar por la fachada.

Paul Cumbie, Doll House, 1883
Paul Cumbie. Doll House 1883

 

Muchos adultos tenían estas casas a las que amueblaban con caras y detalladas réplicas de muebles reales; de hecho las primeras casa de muñecas no eran un juguete para niños sino un objeto decorativo de adultos con su propio expositor, que ocupaba un lugar destacado en la sala principal de la casa.

Evidentemente no puedo transladar el espíritu de la casa de muñecas a un blog, pero os propongo un pequeño juego decorativo. La editorial Dover publicó en 1998 un sencillo, pero precioso libro de pegatinas ilustrado por Darcy May, Victorian Dollhouse Stickers Picture, donde teniendo como base un background de una casa victoriana y 77 stickers removibles nos invita a decorar nuestra propia casa de muñecas victoriana.

Juguetes Victorianos II

En las ciudades, los niños victorianos no siempre podían jugar en la calle y en los parques, sino que, sobre todo a causa de los rigores invernales, debían pasar una gran parte de su tiempo en casa. Por este motivo los fabricantes y diseñadores de juguetes se esforzaron en crear pasatiempos divertidos para los más pequeños utilizando materiales como madera, hojalata, cartón o cerámica.

Toys on the Go

Los Juguetes Móviles o Toys on the Go eran muy populares entre los niños de la época; fabricados en madera u hojalata recibían su nombre por la característica novedosa de que podían desplazarse solos activando un mecanismo de cuerda o con pequeñas máquinas de vapor. Estos juguetes también se llamaban carpet runners, precisamente por moverse sobre las alfombras de los hogares.
Los preferidos de los niños eran las locomotoras, los barcos o los coches de caballos, aunque los vagones o carretillos eran juguetes muy codiciados. Estos últimos servían para «cargar» juguetes, aunque los niños más afortunados, o hábiles e ingeniosos construyéndolos, los tenían a tamaño real para meterse ellos dentro y ser remolcados por otros niños o bien tirarse por pendientes a toda velocidad.

French carriage 1890
French Carriage 1890

Juguetes Ópticos

Los juguetes ópticos u optical toys utilizaban luces, espejos y juegos de movimientos para crear trucos que engañaran a los ojos. Aunque originariamente se crearon como entretenimiento de adultos  pronto se convirtieron en uno de los juguetes preferidos  por los niños.


El Zoetrope y el Phenakistoscope

El zoetropo mantenía a los niños entretenidos durante horas y horas. Este juguete consistía en un cilindro con tiras de imágenes pegadas; entre cada imagen había una estrechísima ventanita vertical. Los niños giraban el cilindro y veían a través de la ventanita las imágenes que parecían moverse y crear una película. Las tiras de imágenes más comunes eran ilustraciones de boxeadores peleando, acróbatas y bailarines.

zoetrope
Zoetrope

El Phenakistoscope era un juguete similar consistente en un disco que se arragaba por un manguito y se giraba rápidamente;  a través de las hendiduras de los discos se podían ver animaciones en el espejo.

English Phenakistoscope, c. 1835
English Phenakistocope 1885

 

El caleidoscopio

El Caleidoscopio o kaleidoscope se inventó en 1818. Su forma era muy similar a la de un telescopio con diferentes espejos en su interior situados al final del tubo. Los espejos reflejaban una imagen diseñada con trocitos de cristales de colores.

Antique Ballou's Shoe Store Providence RI Advertisement Kaleidoscope
Antique Ballou’s Shoe Store Providence

Antique Ballou’s Shoe Store Providence RI Advertisement Kaleidoscope

La linterna mágica

La Magic Lantern era muy parecida a un proyector de diapositivas, que en vez de electricidad y una bombilla eléctrica utilizaba una vela o una lámpara de aceite para iluminar las imágenes. Las diapositivas, ilustradas con diferentes imágenes, se ponían delante de la luz se proyectaban en un tamaño mayor en una pared.

El Thaumatrope

La traducción sería aproximadamente «maravilla giratoria» y consistía en un disco redondo de papel sobre cuyas caras había una ilustración. El los extremos del disco se hacían dos agujeros sobre los que se ataba una cuerda. Se agarraba cada extremo de la cuerda con las manos y se hacía girar el disco rápidamente, dando la impresión de que ambas  ilustraciones estaban unidas.

Autómatas

Eran uno de los juguetes más populares sobre todo a finales del siglo XIX, y su popularidad era igual de grande entre los niños como entre los adultos.  No todo el mundo podía permitirse este tipo de juguetes ya que su precio no era asequible, ya que eran juguetes de cara fabricación y sobre todo complicado diseño.

The Amazing Machines exhibit at the Franklin Institute in Philadelphia, PA. It's called the draftsman writer.
The Draftsman Writer. Franklin Institute in Philadelphia

 

Sand toys : los sand toys fueron los primeros juguetes autómatas construidos por fabricantes de juguetes franceses y alemanes. Este juguete consistía en una figura dentro de una caja de cristal co una rueda escondida en la parte de atras de la caja que al girarla hacía que el muñeco se moviera.

automata box

Las huchas: the children’s banks o huchas no sólo funcionaban como juguete sino que servían para que los niños aprendieran las virtudes del ahorro. Cada vez que el niño introducía una moneda, el autómata se movía lo que hacía que el niño quisiera «ganar» más monedas para guardarlas en su hucha. La mayor parte de ellas estaban fabricadas con hierro.

hucha 1920
Hucha de 1920

Jack-in the-box: son los que aquí se llamaron «caja sorpresa». Eran cajas profusamente decoradas que cuando se abrían sorprendían a los niños con un muñeco que salía disparado de ella. Estos muñecos se sujetaban con muelles que se apretaban hasta encerrar al muñeco – generalmente figuras de payasos – en la caja. Una de las sorpresas era comprobar si el muñeco era terrorífico o divertido. El de la imagen es bastante terrorífico, la verdad…

circa 1900
Jack in the box circa 1900

Gears and springs: los muñecos de cuerda todavía son populares en nuestros días. Muchos de ellos tenían mecanismos parecidos a los de los relojes y se movían después de hacer girar una llave que le daba cuerda al muñeco y que hacía que se moviera durante un corto periodo de tiempo.

Todos estos juguetes sobreviven en nuestro días aunque con mecanismos mucho más sofisticados y donde, en muchos casos, el abuso de la tecnología hace que sean juguetes más para «ver» que para jugar.

En el próximo post sobre juguetes y juegos abordaremos pasatiempos de los niños que, afortunadamente, siguen siendo populares en nuestros días y curiosamente sin casi variaciones de los originales, manteniendo viva la magia de la imaginación.

Feliz Año Nuevo!!!

El pasado año por estas fechas La Casa Victoriana era sólo un proyecto cargado de ilusión y de futuro incierto. Un blog que nació con el ánimo de divulgar y compartir pequeños retazos de una época, que por razones políticas, literarias, científicas y sociales  siempre me pareció sumamente atrayente.

Mes tras mes, el incremento de vuestras visitas, los mensajes de ánimo y la cálida acogida que ha tenido me animan a continuar un año más, intentando hacer de La Casa Victoriana un lugar de referencia dentro de los blogs dedicados a esta época. Cada post ha tratado de ser riguroso, ameno y visualmente atractivo, e intentaré que el próximo año sean mejores.

Permitidme que dedique, especialmente, este post a queridos amigos que han inspirado con sus comentarios muchos de los post que he publicado: a Laura por sus siempre cariñosos comentarios, a Fina cuyos ánimos y aportaciones no sólo son siempre muy bien recibidos sino que me transmiten un contagioso entusiasmo para seguir adelante, a Esther y Ángeles de  La noche con Esther en Radio Voz, por dejarme compartir este rincón victoriano con sus oyentes, a Ameba, amigo y creador de relatos en Ameba Parlante, y a Bishop, de  La Balsa de la Nostromo compañero bloguero de aventuras ilustradas por el mundo digital.

Y por supuesto, a todos los que estáis suscritos al blog o simplemente me visitáis de vez en cuando para sumergiros en la maravillosa Época Victoriana.

Feliz Año a todos y a todas!!!