Feliz día de San Patricio!

El 17 de Marzo la comunidad irlandesa en todo el mundo conmemora la festividad de su patrón, San Patricio.

Happy St. Patrick’s Day, wearing green!

El día de San Patricio comenzó a celebrarse como una fiesta religiosa, que conmemoraba el día del patrón de los irlandeses pero a partir de 1903 se convirtió en una fiesta nacional. En este día, no sólo en Irlanda, sino en muchos otros lugares con numerosa población irlandesa, se celebran desfiles en los que las ciudades se tiñen del color verde distintivo de Irlanda.otros lugares con numerosa población irlandesa, se celebran desfiles en los que las ciudades se tiñen del color verde distintivo de Irlanda.

Aunque en un primer momento, el color asociado a San Patricio fue el azul, en los primeros años del siglo XVII, se fue incorporando paulatinamente el color verde en la ornamentación de la festividad, así como en el color de los adornos y complementos de los participantes, que solían portar cintas y lazos de color verde. Del mismo modo, el trébol de tres hojas se convirtió en el símbolo de la fiesta; la leyenda cuenta que el santo utilizaba esta planta para explicar el misterio de la Santísima Trinidad.

La festividad de San Patricio se asocia fundamentalmente con Irlanda pero son muchos los países que organizan un desfile para conmemorar el día de San Patricio, entre ellos, Argentina, Canadá, Corea del Sur y, por supuesto, Estados Unidos – de hecho es en la ciudad de Nueva York donde se celebra el desfile más numeroso tanto en número de espectadores como de participantes.

En la Época Victoriana era costumbre enviar cards para conmemorar fechas destacadas, como la festividad de San Patricio,  por lo que cada año se publicaban con gran éxito nuevos diseños .

Feministas Victorianas

El 8 de Marzo, se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

La celebración de este día conmemora la lucha de  las mujeres para conseguir el derecho de voto y el de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral, así como el derecho a su integración en igualdad dentro de la sociedad y a su desarrollo íntegro como persona.

Durante el último siglo los avances en la consecución de estos derechos han sido grandes aunque, desgraciadamente, todavía queda mucho camino por recorrer.

En la época victoriana, con la llegada de la industria, la mujer participaba activamente en el mundo laboral, aunque su salario era sustancialmente más bajo que el de los hombres. El trabajo de la mujer no sólo se limitaba a la industria sino que tenía un papel preponderante en el mantenimiento de las clases medias y altas victorianas, ya que muchas de ellas trabajaban en el servicio doméstico, durante agotadoras jornadas a cambio de un sueldo ínfimo.

Además de las interminables horas de trabajo, las mujeres debían ocuparse de sus familias, a menudo numerosas, y de luchar contra las condiciones de pobreza e insalubridad en las que vivían en los barrios de casas baratas construidas  para los obreros de las fábricas.

A finales del s.XIX fueron muchas las mujeres que exigieron una participación más visible en el mundo político, ya que su participación en campañas políticas, tales como las demandas que promovía el Cartismo, ya eran muy activas – este movimiento trataba de luchar contra el selectivo y clasista sistema de votación, y, por ende, de representación, de la sociedad en el Parlamento Británico, pidiendo el derecho al voto de los hombres mayores de 21 años sin necesidad de ser propietarios , entre otras demandas .

Teniendo en cuenta su situación laboral, las mujeres decidieron formar sus propios sindicatos, y a través de ellos luchar por los derechos de la mujer como trabajadora y miembro de la sociedad civil.

Dos mujeres destacaron especialmente por liderar esta lucha feminista: Josephine Butler y Sarah Emily Davis.

Josephine Butler fue considerada una de las primeras feministas británicas. Desde su juventud se implicó en campañas para promover el acceso de las mujeres  de los estratos sociales más desfavorecidos a la educación. Una de las labores  por la que es principalmente recordada es por el intento de ofrecer cuidado y atención médica a las prostitutas. Desde sus creencias fervientemente cristianas, consideraba que las condiciones de miseria en las que sobrevivían estas mujeres con sus hijos eran algo intolerable. Josephine consideraba la prostitución como una forma de explotación masculina sobre las mujeres y denunciaba la doble moral victoriana que promovía la prostitución  y, al mismo tiempo,  perseguía y encarcelaba a las prostitutas.

Sarah Emily Davies, fue una figura fundamental dentro del feminismo británico por su defensa del derecho de la mujer a la educación, no sólo básica sino secundaria – las mujeres no podían presentarse a las pruebas para obtener una titulación mayor que la básica-  y, también,  universitaria. Su labor no sólo se ciñó al campo de la cultura sino también al de la política: fue una sufragista activa, que reclamó para las mujeres un papel determinante en un mundo político totalmente dominado por los hombres. Davies pensaba que la mejor manera de lograr sus objetivos era pasar a la acción, dando a conocer sus ideas y poniéndolas en práctica.  Creó el grupo de discusión Kensington Society y fundó la primera universidad para mujeres en Gran Bretaña, el Girton College, del que fue directora. Además editó una publicación feminista, The Englishwoman´s Journal.


Arts and Crafts.Descripción.

El movimiento Arts and Crafts, cuya traducción literal sería Artes y Oficios, está fundamentalmente asociado a uno de los artistas más polifacéticos  que ha dado la cultura inglesa, el escritor, poeta, diseñador, artesano, impresor y activista político William Morris.

Este movimiento artístico nació en la Inglaterra de finales del siglo XIX y se extendió hasta los primeros años del siglo XX, suponiendo una ruptura con el diseño artístico predominante hasta la época, pero ya anunciado por ilustradores  y pensadores como Walter Crane y la extraordinaria personalidad del poeta, escritor, artista, crítico y reformista social John Ruskin, al que podríamos considerar uno de los ideólogos del movimiento.

La percepción que Arts And Crafts tenía del arte tendía a un predominio del objeto artesanal sobre el manufacturado. El propio nombre del movimiento lleva implícito el ideario del grupo: la reivindicación de los oficios y del trabajo artesanal del hombre sobre la máquina y la producción en serie.

Con la llegada de la industria y del bienestar social el consumo comenzó a incrementarse. Los objetos decorativos y bienes de consumo en general eran cada vez más demandados. Para hacer frente a esta demanda la industria comenzó a producir en serie, basando sus diseños en otros ya existentes. Los integrantes de Arts and Crafts consideraban que esta producción industrial masiva estaba en contraposición con la creatividad del artista y la originalidad de lo creado.

Para John Ruskin este renacimiento de la artesanía traería consigo una revitalización del oficio del artesano como artista, capaz de producir los más bellos objetos fruto de su trabajo y dedicación, al tiempo de que estos objetos servirían para embellecer más las vidas cotidianas. Se trataba en su propias palabras de «que el diseño fuera de la gente y para la gente, así como una fuente de disfrute tanto para el artesano como para el usuario». Además, gracias a este concepto del trabajo, se dignificaría la tarea realizada por el trabajador.

El proceso de producción propuesto por Art and Crafts era parecido al medieval y recogía la concepción gremial de los artesanos del medievo.

Las visión artística estaba basada en diseños rectilíneneos y angulares medievales. Los artesonados y mosaicos del arte musulman fueron otra de sus fuentes de inspiración, así como los antiguos grabados japoneses. Los elementos decorativos de la Grecia Clásica o el antiguo Egipto también están presentes en la estética de Arts and Crafts.

La publicación de The Grammar of Ornament del arquitecto británico Owen Jones, supuso un acontecimiento en el mundo artístico, ya que puede considerarse el libro de cabecera de  los integrantes de este grupo reformista. La obra cuenta con una increíble recopilación de  elementos decorativos por los que más tarde sería fácilmente reconocido este movimiento artístico.

La inspiración de Arts And Crafts se está presente en casi todos los elementos artísticos victorianos y más tarde tuvo una gran influencia en el Art Decó.

Ilustradores Victorianos: John Tenniel

Sir John Tenniel fue un famoso dibujante inglés, colaborador de la revista Punch, donde hacía caricaturas políticas y satíricas de la sociedad y de los principales políticos de la época victoriana.

A pesar de su bagaje como caricaturista, Tenniel es internacionalmente conocido como el original, y genial, ilustrador de las primeras ediciones de Alicia en el País de las Maravillas y Alicia A través del Espejo, escritas por Lewis Carroll.

Una de sus primeras obras de éxito de Tenniel fue la ilustración de un libro de fábulas de Esopo.

Después de ver la calidad de su obra, Mark Lemon le propuso ser el caricaturista de la revista Punch. Aunque al principio dudó en aceptar la propuesta, ya que no estaba seguro de ser un buen caricaturista humorístico, aceptó convirtiéndose en uno de los puntos de referencia de la revista, por la gran calidad de sus ilustraciones y el contenido satírico del que las impregnaba. En poco tiempo la ilustración de Tenniel era la caricatura política más importante de cada número de Punch, desplazando a los demás caricaturistas.

Una de sus caricaturas más famosas fue Dropping the Pilot, donde GuillermoII observa a Otto von Bismarck abandonando un barco, después de la dimisión de este último como jefe del gobierno.

Políticamente, John Tenniel siempre tuvo ideas más afines al partido conservador que a cualquier otra tendencia política, y aunque él siempre negó que sus  ideas políticas se reflejaran en sus obras, el partido conservador lo consideró un beneficioso aliado capaz de influir a los lectores con susideas desde sus ilustaciones. Por este motivo el ministro conservador Robert Cecil-Gascoyne lo nombró Sir.

En Enero de 1864, Lewis Carroll le pidió a John Tenniel que ilustrara el libro que estaba a punto de publicar. Aunque Tenniel lo dudó, dadas las exigencias de Carroll para que las ilustraciones se asemejaran lo máximo posible a la idea que él tenía de los personajes, aceptó el trabajo, por el que cobró 184 libras. La serie de ilustraciones para Alicia fueron 84 y tuvieron un gran éxito en el momento de su publicación – a pesar de que Lewis Carroll declaró en un principio que no estaba enteramente satisfecho con la Alicia de Tenniel.

A la petición de Carroll, que le pidió una segunda serie de ilustraciones para Alicia A través del Espejo, Tenniel no respondió enseguida, ya que recordaba el atosigamiento al que lo sometió el escritor cuando ilustró la primera obra, pero finalmente aceptó de nuevo el encargo. La publicación de la segunda obra sobre el universo de Alicia se convirtió en un gran éxito.

Más información sobre el arte de Sir John Tenniel en el siguiente link:  http://www.johntenniel.com/

Podemos encontrar la obra de Lewis Carroll, Alice In Wonderland y Alice  Through the Looking Glass con las ilustraciones de Sir John Tenniel en forma de e-book gratuito en las páginas del Project Guttenberg en las siguientes direcciones:

http://www.gutenberg.org/etext/114

http://www.gutenberg.org/etext/12

Otras ilustraciones del autor:

Feliz San Valentín Victoriano!

St Valentine’s Day en la época Victoriana!

A principios del siglo XIX, las «cards» o tarjetas para celebrar y conmemorar fechas especiales o acontecimientos en las vidas de las familias se comenzaron a producir en grandes cantidades para satisfacer a un público a que les encantaba enviarlas y recibirlas.

Eran tremendamente populares las tarjetas de compromiso, para anunciar a familiares y amigos un enlace. Las imágenes que acompañaba a estas postales eran habitualmente una iglesia o anillos.

Para las tarjetas de San Valentín se pintaban cupidos, flores – cada flor tenía un significado para los victorianos -, corazones o un poema de temática amorosa.

La tradición mandaba que fuera el enamorado el que le enviase la tarjeta a la dama y no estaba «bien visto» que fuera la mujer la que le eviara una tarjeta a un hombre.

Mañana se celebra el día de San Valentín! Qué paséis un Feliz San Valentín victoriano!

Ilustradores Victorianos: Randolph Caldecott

El ilustrador inglés Randolph Caldecott fue uno de los ilustradores preferidos de los niños victorianos ingleses y a su gran éxito en Gran Bretaña debemos sumarle la gran aceptación que su obra tuvo en los Estados Unidos.

Sin embargo, la obra de Caldecott abarcó más que sus ilustraciones para cuentos infantiles: ilustró novelas, expuso esculturas, acuarelas y óleos, hizo dibujos satíricos de los políticos del momentos y de la sociedad victoriana más frívola.

Después de varios trabajos como ilustrador en varios semanarios victorianos, Caldecott fue contratado por Edmund Evans. El ilustrador más exitoso  de Evans, Walter Crane, había decidido dejar de trabajar con él y Evans buscaba un ilustrador para la edición de dos libros que tenía previsto editar en Navidad: The House that Jack Built y The Diverting History of John Gilpin.

La decisión de Evans de contratar a Caldecott supuso un gran éxito para ambos: un récord de ventas de ambos libros para Evans y el reconocimiento del gran  público para el trabajo de Caldecott. Este gran éxito supuso que mantuviera la costumbre de editar dos libros durante el periodo navideño hasta su muerte.

Además, Caldecott siguió ilustrando libros de viajes, así como novelas de grandes autores como Washington Irving, entre otros.

Su trabajo detallista, de estudio psicológico de los personajes y su dominio de la técnica y del color hicieron que entre sus admiradores se encontraran pintores de la talla de Gauguin y Van Gogh.

Su delicada salud le hizo viajar lejos de Inglaterra durante los meses más fríos, y viajar por el Mediterraneo y las costas americanas en busca de climas cálidos. En uno de esos viajes a Florida, durante un mes de febrero ocasionalmente muy frío su salud se resintió tanto que no pudo sobreponerse a la enfermedad, falleciendo a los 40 años.

A su muerte el escritor experto en arte Joseph William White Gleeson escribió como homenaje a Caldecott:

«Caldecott was a fine literary artist,
who was able to express himself with rare facility in pictures in place of words,
so that his
This is the sort of book we like
You will not understand a word
Of all the words, including mine;
Never you trouble; you can see,
And all directness is divine—
Stand up and keep your childishness:
Read all the pedants’ screeds and strictures;
But don’t believe in anything
That can’t be told in coloured pictures.

En 1937 Rene Paul Chambellan diseñó la Medal Caldecott basándose en las ilustraciones del autor. Esta medalla es concedida anualmente por la Association for Library Service to Children, una división de la American Library Association, al que consideran el mejor ilustrador americano de libros infantiles de ese año.

Podemos encontrar más información sobre este genial ilustrador en: http://www.randolphcaldecott.org.uk/

Su obra, como autor y como ilustrador,  está disponible gratuitamente en forma de e-book en la página del Gutemberg Project:

http://www.gutenberg.org/browse/authors/c

Otras ilustraciones del artista:

Ilustradores Victorianos: Walter Crane

El artista e ilustrador británico Walter Crane perteneció al llamado movimiento Arts and Crafs y fue considerado uno de los mejores ilustradores de la Época Victoriana junto a Kate Greenaway y Randolph Caldecott.

Su trabajo estaba lleno de color y detallismo y tuvo un gran éxito en la época y sus ilustraciones no sólo aparecieron en libros infantiles sino que se utilizaron para revistas, manifiestos, así como en  pinturas, cerámica, vidrio, yeso y otras artes decorativas.

La obra de Crane estuvo fuertemente influenciada por los Pre-Rafaelitas, movimiento al que pertenecieron  Everett Millais y Dante Gabriel Rosetti. Así mismo, el dibujante John Tenniel – ilustrador de Alice in Wonderland – tuvo un gran efecto en su obra.

Otro elemento importante en el desarrollo de su estilo fue el estudio de los grabados japoneses, que él imitó para sus ilustraciones y que tuvieron un enorme éxito entre los victorianos.

Sus ilustraciones de Historias de Hadas, Fábulas de Esopo y otros cuentos infantiles fueron muy populares. El diseño de papeles pintado e impresiones textiles para la decoración del hogar fueron otros de sus grandes éxitos.

Pero Crane era un hombre con fuertes creencias políticas y , también, con sus ilustraciones apoyó a la causa socialista en su emisión de panfletos y revistas.

Su trabajo como ilustrador es amplio y ha llegado a nuestros días como un ejemplo de la belleza y delicadeza, así como de una depurada técnica y trabajo del color y las figuras. Es además un reflejo de  una sociedad que quería reflejar la belleza nauraleza y mostrar su mundo idealizado.

Podemos encontrar las obras De Walter Crane en formato ebook gratuito en la página del Guttemberg Project:

http://www.gutenberg.org/browse/authors/c#a7195

Otras ilustraciones de diferentes trabajos de este fantástico autor, donde podemos observar su versatilidad:


Ilustradores Victorianos: K. Greenaway

Kate Greenaway (1846-1901)

Para muchos críticos el trabajo de Kate Greenaway como ilustradora refleja el concepto de la infancia que tenía la sociedad Victoriana y la propia ilustradora, ya que en su biografía  la infancia de Greenaway es descrita como muy feliz, a pesar de no pertenecer a una familia especialmente acomodada.

Desde niña mostró inclinación y aptitudes hacia el dibujo – le encantaba dibujar muñecas y su vestuario – algo que su padre siempre estimuló. Y el negocio de su madre, una costurera que abrió una tienda de confección de ropa, con gran éxito, le proporcionó una visión del vestuario de las clientas y sus familias que después usaría para sus ilustraciones.

Dejó de acudir a la Central School en South Kensington porque a las mujeres no se le permitía dibujar desnudos y se matriculó en la recién fundada Slade School que garantizaba una educación en igualdad para ambos sexos.

Los contactos de su padre como grabador le proporcionaron su primer trabajo para la compañía norirlandesa de Marcus Ward, en el que obtuvo un relevante éxito como ilustradora de calendarios y de tarjetas. Pero la negativa de Ward a devolverle sus originales después de publicados, hizo que Greenaway dejara su empresa.

Otro de los conocidos de su padre, Edmund Evans le publicó obra Under the Window, donde aparecían sus delicadas acuarelas. La publicación tuvo tanto éxito que fue necesaria una segunda edición. Con esta obra, y su colaboración con Evans, comenzó  una carrera de éxito para Kate Greenaway, con la publicación de obras posteriores que la convirtieron en la ilustradora favorita de varias generaciones durante décadas.

Además el trabajo con Evans le proporcionó un estrecho contacto con dos de los mejores ilustradores de la época: Randolph Caldecott, que la aconsejó y la ayudó – a pesar de que el éxito de la ilustradora hizo que las ventas de sus propias obras descendiera- y Walter Crane que no sólo no se mostró amistoso con ella sino que a menudo menospreció su obra.

El gran éxito obtenido por Kate Greenaway en Gran Bretaña y Estados Unidos hizo que surgieran imitadores de sus ilustraciones e incluso falsos dibujos atribuidos a ella y que aparecían en ropa, complementos, papel pintado y otra gran parte de objetos decorados que se vendían con gran éxito.

Por su contribución a la difusión de la ilustración y por llegar a ser la ilustradora infantil más exitosa durante décadas en 1955 la  Library Association of Great Britain instituyó, en 1955, la Kate Greenaway Medal que se asigna anualmente a un artista vivo y que haya publicado en Gran Bretaña.

Esta mención se ha convertido en el honor más alto que se le puede conceder a un ilustrador infantil en el Reino Unido.

La obra de Kate Greenaway está disponible en forma de e-book gratuito en la página del Project Gutemberg:

A Apple Piehttp://www.gutenberg.org/etext/15809

Five Mouse in a Mouse-Traphttp://www.gutenberg.org/etext/29001

Marigold Gardenhttp://www.gutenberg.org/etext/19541

Mother Goose or the Old Nursery Rhymeshttp://www.gutenberg.org/etext/23794

The Pied Piper of Hamelin: http://www.gutenberg.org/etext/18343

The Queen of the Pirate Island: http://www.gutenberg.org/etext/17168

Under the Window: http://www.gutenberg.org/etext/22888

Algunas ilustraciones de la autora:

Arte y Cultura en la Época Victoriana

La lectura era uno de los principales intereses de los Victorianos. No sólo los libros y los periódicos, sino las revistas, guías de viajes, revistas sensacionalistas – «penny dreadfuls» –  historias populares e incluso comics, tenían gran éxito entre la sociedad. Y, la llegada del ferrocarril hizo posible una distribución del material de lectura por todo el país con rapidez.  Los kioskos propiedad de H.W. Smith, situados en las estaciones proporcionaban a los lectores  las últimas ediciones de las publicaciones más esperadas – la empresa de H.W. Smith sigue presente, en la actualidad,  en las estaciones y calles inglesas.

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Los esfuerzos por los reformistas sociales para acercar la educación a todas las clases sociales hizo posible que las clases menos acomodadas  tuviesen acceso al aprendizaje de la escritura y la lectura. Para los adultos  se organizaban clases y reuniones para enseñarles a leer y a escribir, y se trataba de que los niños acudiesen regularmente a las escuelas.

Las bibliotecas estaban vetadas a los obreros. Los horarios de apertura coincidían con sus horarios de trabajo por lo que les resultaba imposible visitarlas; pero poco a poco el número de bibliotecas públicas se incrementó y amplió su horario por lo que el acceso a ellas por parte de las clases trabajadoras fue más fácil.

The Times, que se comenzó a publicar en 1785, era el periódico de referencia. Era caro y sólo tenían acceso a él las clases altas.  Los impuestos a los que estaban sujetos los periódicos los convertían en publicaciones que por su precio no estaban al alcance de todos. La supresión de la tasa hizo que los periódicos se abaratasen y aparecieran nuevas publicaciones como The Daily Telegraph o el más sensacionalista Daily Mail. A partir de aproximadamente 1850 aparecieron las publicaciones específicas para niños en forma de novelas o comics.

Los autores literarios más populares, como Charles Dickens o Elizabeth Gaskell,  editaban sus novelas publicando capítulos mensuales en revistas que eran esperados con ansiedad por los lectores no sólo británicos sino también estadounidenses.

Muchas de las mejores escritoras que ha dado la literatura inglesa, como las hermanas Brontë o Mary Ann Evans (más conocida como George Eliot) comenzaron a enviar sus obras a las editoriales bajo nombres masculinos.

El fantástico Wilkie Collins o Arthur Conan Doyle tenían un gran número de lectores que se incrementaba con cada nueva publicación de una obra. Thomas Hardy, aunque obtuvo un gran éxito con sus novelas, conmocionó a la sociedad victoriana con sus historias rurales demasiado realistas y alejadas del mundo ideal en el que les gustaba imaginar que vivían.

R.L. Stevenson, R. Kipling o Lewis Carroll, fueron algunos de los grandes maestros de las letras victorianas.

 

Curiosidades de la Época Victoriana

SABÍAS QUÉ…?

Algunos de los objetos más comunes que acostumbramos a ver en nuestras playas durante el verano tienen su origen en la Época Victoriana. Ellos inventaron los cubos y las palas para jugar en la arena. Son también un invento victoriano las tumbonas o sillas para sentarse cómodamente en la playa y disfrutar de una jornada junto al mar. Los malecones y los paseos marítimos estaban llenos de victorianos, que buscaba el aire salubre del mar, en las épocas más cálidas. El primer helado de cucurucho o cornete se vendió durante la época victoriana.

SABÍAS QUÉ…?

Antes de la Época Victoriana cada ciudad tenía su propio horario. Ahora nos puede parecer sorprendente, pero no todas las ciudades británicas  se regían por el mismo horario. Fue la llegada del ferrocarril la que hizo necesario adoptar un horario común para todos aquellos lugares por los que pasaba, ya que se necesitaba elaborar un horario de trenes. Esto forzó que se adoptara un horario estándar para todo el país.

Para que los victorianos pudieran ajustar sus relojes a la hora , o simplemente para que pudieran saber la hora, era un reloj colocado en el ayuntamiento local o en las estaciones de trenes, el que marcaba la hora correcta.

Además, en esta época todavía no existían los despertadores, por lo que los trabajadores sólo tenían el ruido de las máquinas de las fábricas comenzando a ponerse en marcha,  para saber que era la hora de acudir al trabajo. Muchas empresas contrataban a «llamadores», cuyo trabajo era golpear las puertas de las casas de los obreros para despertarlos y hacerles saber que era hora de acudir al trabajo.

SABÍAS QUÉ…?

Uno de los shows más populares de la época era el protagonizado por William Frederick Cody, más conocido como Buffalo Bill.  Cody era la estrella principal de un espectáculo donde se mostraban temas del Oeste americano:  cowboys, danzas de guerra de los nativos americanos, exhibiciones de lazo y tiro, y una representación de un ataque a una diligencia. Algunos de los co-protagonistas del show eran la tiradora Annie Oackley y el jefe indio Sitting Bull – Toro Sentado.

SABÍAS QUÉ…?

Las Victorianas eran muy pudorosas en lo que se refería a su cuerpo. Las mujeres se preocupaban de tener sus piernas completamente cubiertas en todo momento. Que un hombre pudiera ver sus tobillos se consideraba inadecuado, incluso cuando iban a las playas se vestían con trajes que los cubrieran.

En la segunda mitad del siglo XIX, las damas Victorianas comenzaron a hacer sus faldas más y más anchas. Esto lo conseguían con la crinolina, una especie de falda de varillas de metal que cubrían después con varias enaguas y finalmente con una falda o vestido. Con los años la moda de las criolinas aumentó y las faldas se hicieron cada vez más anchas, hasta el punto de que era imposible para dos mujeres pasar a vez por una puerta!

SABÍAS QUÉ…?

El británico Thomas Cook fue un famoso empresario que creó la compañía de viajes que lleva su nombre. Su primer viaje, en 1841,  fue una salida organizada para celebrar un picnic y cubría la ruta de Leicester a Loughborough. A partir de 1880, y observando como a los victorianos les apasionaban los viajes y el conocer sitios diferentes de Inglaterra, y cuanto más exóticos mejor, empezó a organizar viajes por toda Europa y el norte de África, siendo uno de los destinos favoritos de sus viajeros Egipto. Thomas Cook fue uno de los pioneros en el rentable negocio del turismo.